poner en marcha la intuición;
a prueba
la densidad de la energía
la densidad de la energía
que me recorre por dentro...
Dejarte
cabalgar mi visión,
mientras me quitas
máscara y disfraz
y hasta la piel del cuerpo...
Tocar el instante
en donde el anonimato
reconoce las almas
en conexión...
Cuando me sale del pecho
un pájaro cantor,
remontando tu aire
que me va dándome lecciones
de cómo desplazarme,
a ojos cerrados,
por el misterio de tu magnetismo...
Así,
como se mueve la noche;
como parpadea y se le antoja
dejarte correr el velo del espejismo;
desfilar por el filo
de mi lengua
de mil formas,
con tintes dramáticos...
Una ráfaga de soles
me emprende
y desestimo
apartar la sensación,
porque, tan pronto penetras mi ánimo,
me derrito en tu calor...
No hay comentarios:
Publicar un comentario