en tus ojos;
en tu boca,
la sorpresa
sin pensármelo dos veces...
Reboso,
fructuosa,
para ti,
invariablemente...
Y te agregas a la tarea
de sostener la riqueza
de un silencio
embebido de musicalidad...
Es una fuente de estragos
el diálogo suspicaz;la sorpresa
que se alza,
como panorama único...
como panorama único...
Tararear el compás sonoro
que me incluye dentro
de lo que eres
para tasar la tracción
que se agarra de mi pulso...
Agito mi lengua y su plumaje
y supero,
con creces,
las competencias necesarias
para dejarme llevar
hacia lo alto...
La física de tu luz
me golpea y arrastra
en una acometida circular
que no me suelta...
La melodía azul
apadrina la concreción
y, plácido,
se torna conservar
este enlace de frecuencias...
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