que el inminente arrojo
hacia la insensatez
es lo que me espera,
tras sucumbir a tu causalidad...
Exhibir el ímpetu
de tu lengua curiosa,
cuando procede
a quitarme la venda
de una realidad
que no termina de comprender
que se interpreta a sí misma...
Llenar mis iris
de vibraciones coloridas,
convenientemente ideadas
para hacerme despertar,
se vuelve acuciante...
La insolencia
y su cargamento de temeridades
me convierte en pleamar,
cuando tus olas
se aferran a mi alma
y me disuelvo
en su flujo estimulante...
Persevera el aguante
y no paras de explorar
el atlas de mis movimientos,
mientras tu repertorio se acumula
y lo defiendo
al actuar a favor de mi gusto...
Todo justifica acabar,
cediendo la resistencia
a esta dosis atroz
de extravagancia
que te abunda
y con la que me alteras,
haciéndome cambiar de rumbo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario