que delante
de esa caravana de señuelos
que traes
congregándose en torno
al desvarío cromático
que me alude, en silencio...
Me aventuro
con este acorde visual,
flotando en el aire,
a no despegarme del compás
con el que me vas clavando
en un trance químico...
Te caen mis líneas indomables,
mientras te aferras al resto,
donde se mezclan
corazón y alma...
Un bombardeo de suspiros
repercute en tu forma
de entenderlo todo
y no rehúyo este modo de percepción,
aún cuando cambia
la dirección del viento...
Porque percibo
la pausa del sol,
actuando
sin malentendidos,
ni arrepentimientos...
Mientras me camuflo
en la corriente burbujeante de tu río,
contribuyo,
con las demostraciones
que mantienen la constante
manifestación del infinito...
No hay comentarios:
Publicar un comentario