Tu rama interior
trasciende y se propaga,
intensamente,
a través de la distancia...
Su color
está atrayendo a mis átomos
con una intensidad
que no me deja indiferente...
Me atrapas...
Tu voz me inunda
y zozobro,
embargada de dulzura
al exponerme al efecto inmediato
de su acción...
Repartida,
en tu lengua,
percibo tu ocupación...
Y no escarmiento...
Te asemejas
a un torbellino de viento;
al vórtice imparable
de la creación...
Mientras la realidad
Mientras la realidad
y su impostura
se contrae,
las adversidades colapsan
en favor de este regodeo...
La osmosis existencial
registra la toma del alma
y, sin parar,
al calor de un vaivén,
sumerges el ademán
de acometer
a cuerpo abierto...
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