localizando,
en círculos,
rapaz,
aguzado,
mi punto débil...
Apresurar el arrojo
con un juego temerario
que favorece
la propagación del vínculo...
Me cuesta creer
que me impeles, al vuelo,
la irremediable muestra
de tu tenacidad;
que no me deja indiferente
tu habilidad de hacer sombra
a mis aprehensiones...
Te expones,
como una prueba de fuego,
cuya inflexión tumultuosa
va revelándose epicentro
va revelándose epicentro
de mi extravío...
Tu plan
dinamita mi desatino;
detona el exceso de todo;
copula con mi intuición...
Me superas...
Y nacen
otras lunas,
otros puentes,
sin detención alguna,
mientras transpiro indulgencia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario