la densidad de tu interés
por lo que toco;
la solidez que se asegura
capturar mis ojos,
desbordados de sueños...
La ternura
con la que oxigenas
cada gesto, va,
cada gesto, va,
pavimentando tu paso
por mis avenidas...
Ignoro la causa
que lo origina,
pero el aire se torna magenta
y pone a rodar,
en mi cabeza, tu imagen...
Los escaparates
dejan al descubierto
esta condición que porto
desde que tú me frecuentas,
lleno de preguntas...
Adictivo hasta la médula,
seguro barruntas
cómo sacarme del aprieto,
cuando no es nada despreciable
mirar el dolor,
cuando se acerca...
No hay comentarios:
Publicar un comentario