en tu tacto,
la sensibilidad desprendida
del que se otorga el ánimo
de caminar
con la honestidad a cuestas,
cuando la artillería de lo cotidiano
fulmina cualquier intento
de serlo
y menos, de más...
Me acostumbras
al arco de tus pupilas;
al violín de tu lengua
y determinas el tránsito melódico
que engarza mi canción
a tu pecho...
Me tomas de la mano
y observo,
cómo la vivencia compartida
corona la revulsión
y sintoniza el porvenir
con el disfrute
y su poder entrópico...
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