En posesión
de mi facultad más antigua
y ante su disposición plena,
manifiesto…
Que la dualidad
me somete a tus ojos
conduciéndome,
firmemente,
hasta el fondo del prisma,
donde una lluvia estelar
me lleva a considerar
que hay un lado correcto…
Recubres mi afán
con pan de oro
y todo adquiere
un nuevo sentido y fin…
Arrasas, con vigor,
cada obstáculo,
para revisualizar la nitidez
que respiro
y se agita, en mi ser,
como armonía sutil…
No hay comentarios:
Publicar un comentario