que lo que haces rodar
por tu lengua,
dejándola caer sobre la mía,
destroza, con creces,
mi hambre de perspectiva…
Junto con desafiar
el punto de vista,
mojas mi mente,
instalando la idea
de ser
por encima de lo que piensas;
de estar
por encima de lo que crees
y, encima, existir…
Escuchar todas las veces
el círculo integrado;
acumularte,
acomodándome al ángulo obtuso
y darme, sin tropiezo,
lo justo,
para retribuir el deleite
con la delicia resultante…
En resumen,
coquetear con la eternidad,
dejándote ver que,
al mirarme,
sonriente,
cubres mi totalidad…
cubres mi totalidad…
No hay comentarios:
Publicar un comentario