de una frecuencia irresistible
con la que siento
que el mundo colapsa...
Y, de tanto repetirte
que estás,
esparciendo semillas de magia
esparciendo semillas de magia
en mi boca, lo constatas...
Me centro en tus ojos
y eres el lujo
que se acomoda en todo lo que miro;
el níveo acueducto de mi lozanía,
obligándome a dar un paso atrás,
para que broten otros
y, contigo, los reescriba...
Tu silencio te define
y a mí también,
Tu silencio te define
y a mí también,
su relevancia se anota en los cuerpos,
mientras atraviesan la mesura...
Mi oscuridad se encarama
en el vértigo de perseguir
la incandescencia
y la lluvia meteórica de tu lengua
inunda la espiral sin fin
que viene a sostener
esta alianza de estrellas...
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