la realidad se deforma,
encuentras la íntima ración
de mi ser,
reverberando,
mientras se coloca a tu disposición
por efecto de tu influjo...
Me crezco,
en suspensión
y odias el discurso del enigma,
Me crezco,
en suspensión
y odias el discurso del enigma,
sólo me animas a desaparecer
alrededor tuyo,
volviéndote parte
de lo que soy...
Me traes consciente
de tu dedicación implacable
que no suelto,
ya que cuentas
con el magnetismo
que me eleva por los aires,
arrastrándome a tu luz...
Tu tacto invisible me atrae
y enloquece
el ritmo de mi corazón
con algún que otro señuelo...
Y es que al verse
reflejado tu universo
en mis ojos,
consigue enterrar la sensación
hasta el fondo...
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