de tu encanto impío;
de una seducción
que me lleva en camino
a tu conquista...
En un descuido,
me quitas
el aliento;
la razón y sus razones...
Cae la noche
y, mientras otros duermen,
arrancas un trozo
de mi atención,
hasta que la curiosidad
se emplea en ti,
por completo...
Transgredes
mi metro cuadrado
y un delito mayor
deja sangrando
mi pecho...
La humedad danzante
puede sentirse,
serpenteando mi silueta;
allanando el precioso instante
en que me veo morir
a tu vera...
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