El gesto
que propicia la apertura,
se anuncia en el preámbulo
de tu peripecia...
Cuando coquetea
con la sensibilidad
y se vuelca en el ámbito
que lo pretende,
internándose en la densidad
de la impresión
para modificar su estructura...
Te lo hago notar
cuando,
aunados en lugar y momento,
nos crece en los ojos
el don,
que va haciendo tambalear
la existencia...
Cuando salgo de mi cuerpo
y tú, vestido de cosmos,
creamos un sol
con su magistral sistema...
Todo se alborota...
Y le confieso al infinito
que le sobran
las palabras de amor
a mi lengua...
No hay comentarios:
Publicar un comentario