ser consciente del auge
que se propaga,
burbujeante,
durante el contacto que crece
al poner a rodar mi silencio
por tu sangre...
Menos, desistir,
cuando esos tintes misteriosos
se acomodan para llegar
a bañarte,
completamente,
de mis labios...
Desde mis pies
se alza un torbellino iridiscente,
Y es que para ti,
imán de gozo,
tengo todo para darte...
Me haces dichosa,
cuando atiendes a mis intereses;
cuando destila
la gota inmensa de tu carne,
detrás de mi roce...
Desde mis pies
se alza un torbellino iridiscente,
mientras invoco la fuerza
que me guía, incesante,
a través de la noche...
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