Aunque pareciera
que el roce de tu lengua
deja indemne mi interior,
lo desgarra...
Y yo,
incauta,
hago rabiar
a tu vocabulario;
intento desarmarlo
intento desarmarlo
para, siquiera,
suspender su efecto,
un ratito...
Agoto la expresión
entre verbos y adjetivos,
elevando el soporte
a su nivel más alto
y ver caer su excelsitud...
Es una cruz,
liberarme del yugo
de tu existencia....
Tan inútil,
cuando me toca,
desbaratar tu soberbia;
dejar de depender
de aquello tan oculto
con lo que me absorbes...
Aunque la noche
se desplaza por mi alma,
voltea para extraviarse
en tu profundidad...
La actividad y sus recursos
sólo sabe pender del asombro,
porque nada iguala
aquello que abres
tanto, mucho y todo...
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