jueves, 29 de octubre de 2026

Procaz

Al calor 
de la voluntad expresada,
el peligro es inminente...

Aliciente, el estupor,
cuando admito 
que mi boca
pronuncie tu nombre
y se transforme 
en el paraíso de las palabras...

Bañada por la luminosidad
que desprendes,
deduces que te soy,
sin temor a equivocarte...

Un pálpito de totalidad
que está haciéndose
con tu alma;
la chispa 
que destila arrebato...

Y, afanosa del regocijo,
tu piel es un insulto
a toda percepción;
el áurea espiral
que se identifica,
como desvelo semejante...

Tus labios, el camino
hacia lo que me lee y dicta,
como espejo e imagen...

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