lunes, 12 de octubre de 2026

Diplomacia

La savia de tu ser
me transporta...

Con su dulce remolino,
moja lo que soy
y me arrastra con él,
hasta que en mi lengua 
se reparte el infinito...

Qué brillante forma de evasión...

Con tacto y tino,
eliges
velar y revelar
tu fuego inconformista,
según sea necesario...

Reconoces
que vas moviéndote a través,
recaudando mi paz interior...

Me invade la luz de tu sonrisa;
promueves tu soporte,
con sofisticación,
arrojándome a tus labios
para saborear 
el placer de la noche...

Tu cuerpo exacto
define 
insuficiente,
atravesarte la sangre
y consolar 
a todas tus generaciones...

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