lunes, 20 de julio de 2026

A tientas

 Cada palabra, 

un acierto;
un fallo,
acaso involuntario
o un ensayo permanente...

Cada silencio,
más de lo mismo...

La marca de su pulso
es una inyección de mi mente,
cuya interpretación abierta
va diseminándose
para que resuene su eco
en tu interior
y te señale,
con un halo distinto,
la multilateralidad de lo que encierra...

Cierro los ojos
y pongo mi disposición
a los pies de tu perspectiva,
mientras se difumina
detrás de lo que cuenta...

Me sorprende hallar
en la mitad de mi lengua,
sumida,
el producto neto de la introspección,
como mudo testigo de aquello
que se origina,
a través del sentimiento,
sopesando una emoción...

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