lugar y momento;
ración de infinito;
forjador de mundos desafiantes;
seductor de los silencios...
Astuto,
tramas frotar tu chispa
con la densidad kármica
que se reparte por mi cuerpo;
leer el mensaje escondido
de mi lengua,
mientras te atrapo...
Viertes el germen
que reserva su luz encarnada
a este suspiro
que mana, espontáneo,
cuando las huellas de tus átomos
formulan el caudal onírico
que me dicta los versos
a los que ato mi alma...
Los que me arrastran
al encuentro de tus labios;
al momento definitivo
donde tu y yo
colisionamos...
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