en el aciago trayecto
hacia tu deriva;
en el ciclo que acaba,
siendo el fundamento
de una agonía que te invoca...
Me vuelvo refugio
de lo que es
fuente de agrado,
recurso esencial del alma,
mientras concuerda con tu brillantez,
el agua de mi boca
que busca sacar del claustro
a tu verbo danzante...
Inquietar
al espejismo reinante
y acordar con la calma
devolverte el único propósito
que reconoce...
A menudo,
la maquinaria del cosmos
se alinea con la concordancia
para devastar
para devastar
con tan sólo un roce
la totalidad de una palabra...
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