que nutre lo propicio
para engendrar el propósito
que hace que no ignores
lo que siento…
Toma forma el silencio,
encendido,
mientras se mezclan los antojos
y los bagajes siembran nortes,
concentrados en atraparme
para volver a caer
en tu cuerpo…
De a poquito,
luz de mi desvelo,
vereda del trasnoche,
te sumerges y expandes,
hasta ver
que, engreída, admito
que eres la deriva
con la que te propones
reinventarme…
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