miércoles, 4 de marzo de 2026

Raíz Pausada

Alma luna,
tu anchura
corona el enlace
de la piel más honda
y te brillan los ojos,
cuando me pongo
frente a frente
y tu sabia conducción
determina la animosidad de la sombra...

La absolución se desliza
por mi corteza más blanca,
crecida,
brotada,
desde el borde de la seducción...

Resalta 
la transparencia abismante 
de la ruina
y su disturbio 
me arrebata la razón...

Abruptamente,
la metanoia cubre mi sien
y descubro
que tu diálogo infalible
se vuelve inevitable...

Me va bien
sostener la entelequia,
si se hace distorsión;
si aporta el exceso
para acabarme en tu aliento,
volviéndose sensible 
a la autosuficiencia,
como distinción determinante...